“La vida lleva a los seres nobles por caminos tortuosos y diversos. Con frecuencia la marcha encuentra obstáculos pero al superarlos, todo deviene más fácil. Aquí un pensamiento elocuente derrama palabras; allí una sabiduría profunda debe cantonarse en el silencio. Sin embargo, cuando dos personas están unidas por la intimidad del corazón, pueden romper la dureza del hierro y del bronce. Cuando dos personas se comprenden totalmente en la intimidad del corazón, sus palabras son dulces y fuertes como el perfume de orquídea”.